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Usuario Experto
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En el pasado siglo XX, sin duda alguna, los historiadores que generaron más controversia entre ellos, acerca del origen de la población española, por su punto de vista tan distinto, fueron Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz. Veamos a continuación el por qué de su controversia:

Américo Castro



Carioca de nacimiento, aunque de padres españoles, y a muy temprana edad se trasladó con su familia a España. Estudió en Granada y París, y llegó a ser jefe del Departamento de Lexicografía en el Centro de Estudios Históricos de Madrid. Entabló una buena amistad con gente clave en la cultura española del momento, como José Ortega y Gasset o Juan Ramón Jiménez

Al llegar la Segunda República, de la que fue uno de sus artífices, junto a Ortega y Gasset, fue nombrado embajador de España en Alemania; pero al estallar en 1936 la Guerra Civil, volvió a San Sebastián, de donde era su familia política. A partir de ese momento, fue nombrado cónsul en Hendaya, en el País Vasco francés, hasta que decidió exiliarse en 1938 a Estados Unidos. Impartió clases de literatura en las universidades de Wisconsin, Texas, Princeton y San Diego, hasta que volvió a España poco antes de morir. No pudo vivir en primera persona su sueño de la vuelta de España a la democracia, ya que falleció en 1972. Su rival historiador, Sánchez Albornoz, sí llegó a vivirla



Claudio Sánchez Albornoz




Madrileño de nacimiento, se doctoró en Filosofía y Letras por la Universidad de su ciudad natal. Al llegar la Segunda República, es nombrado Rector de la Universidad Central, llegando a ser Ministro de Estado, Vicepresidente de las Cortes y por último, hasta el estallido de la Guerra Civil, embajador de España en Portugal

Al comenzar la Guerra Civil, emigra a Argentina, siendo profesor de Historia en las Universidades de Mendoza y Buenos Aires, y fundó el Instituto de Historia de España en el país latinoamericano. Impartió asimismo cursos en la Facultad de Humanidades de Montevideo, Uruguay. Desde 1962 a 1971, es nombrado Presidente de la República Española en el exilio

Al morir Franco, regresa a España, hasta su muerte en 1983. Al contrario que su rival Américo Castro, él sí llega a conocer en vida el fin de la dictadura y la vuelta a la democracia, que tanto soñaba



El por qué de la controversia. Ser de España:


Aunque tanto Américo Castro como Sánchez Albornoz eran republicanos y demócratas convencidos, no se pusieron de acuerdo, al escribir la Historia de nuestro país, sobre el origen de la población y la convivencia de culturas. Castro sostuvo en su libro España en su historia, que los españoles somos resultado de la convivencia de las Tres Culturas, cristiana, judía, y musulmana, y que tenemos mezcla de las tres etnias. Es la teoría más aceptada y aplaudida por los progresistas

Por el contrario, Sánchez Albornoz, en su obra España, un enigma histórico, vendría a decir, como contestación a la obra de Castro, que no hubo tal convivencia, que los cristianos, judíos y musulmanes no se mezclaron entre sí, y que los españoles tenemos bastante más de sangre visigoda germánica de lo que nos imaginamos. Es decir, su obra viene a decir que en nuestras venas corre sangre romana y goda, pero árabe y judía no. Es paradójico que, siendo Sánchez Albornoz demócrata convencido y republicano, su tesis haya sido más aplaudida por los sectores ultraconservadores y extremistas de derecha en general, la misma ideología que le forzó a exiliarse

Bueno, ¿con qué teoría os identificaríais vosotros más? Yo creo que los dos llevan su parte de razón. Es decir, para mí, algo de mezcla hubo con pueblos y culturas semitas, pero no tanta como defendía Américo Castro. La de Sánchez Albornoz, tampoco estoy de acuerdo en su totalidad, porque en ese caso, en España habría tanta gente rubia como en Centroeuropa. Pero eso sí, los iberos eran morenos, y por mucho que nos mezclásemos con germanos, el moreno siempre predomina sobre el rubio. Así que Sánchez Albornoz tampoco dijo ningún disparate
 
 


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