|
Usuario Novato
Registrado el: 06-January-2022
Mensajes: 4
|
Buenas:
empecé a seguir este Foro hace poco más de un mes, cuando mi novia me dejó, tras una relación larga de muchos años (tengo unos 40 años y ella también). Mi inscripción ha sido aceptada solo ahora: si lo hubiese sido cuando la solicité, a finales de diciembre, probablemente estaría aquí especulando sobre qué pudo haber pasado, si habría posibilidades de volver, u otras patéticas ilusiones.
Pero, habiendo ya "aceptado" lo que ha pasado (aceptado en términos de reconocer que eso ha pasado, no que lo haya asimilando psicológicamente), ya mi post no va de eso. Está asumido ya que esa persona con la que hubo un entendimiento recíproco durante mucho tiempo, que juró no hacerte daño nunca, que tenía un proyecto de envejecer junto a ti, te ha abandonado, te ha dejado, ha desertado del proyecto de una vida en común. No estoy aquí para debatir sobre el por qué tampoco, siempre es cosa de dos, y en fin, asumo lo que ha pasado y punto.
Pero me pregunto: ¿por qué no se me pasa este dolor intenso, este desgarro, esta ruptura de mi yo? ¿Estos arañazos clavados en mi cuerpo, por qué no se van? ¿Estos pensamientos obsesivos de fracaso, por qué no se pasan?
Estoy en una pésima situación: vivo lejos de mi país natal, donde está mi familia. Vivo solo (antes vivía con ella, pero ella se fue). Aquí tengo trabajo y es el lugar donde siempre quise vivir, pero me quedan muy pocos amigos/as y son todos/as compartidos con ella. Necesitaría no volver a verla nunca más, pero eso es imposible: compartimos espacios laborales, espacios sociales, amistades. Yo me he ido de todos esos espacios, que también eran míos, para tratar de no verla, y aun así, todos los progresos en términos de desapego que había hecho en las semanas anteriores, se derrumbaron al cruzármela en espacios comunes de los que no puedo retraerme. Y miren que, cuando empezamos la relación, se lo dije que no me parecía sano compartirlo todo: trabajo, espacios sociales y culturales, amistades. Ella insistía que no, que eso "molaba", y que el nuestro era un proyecto de vida en común. Durante la relación, yo que en un principio era quien más reivindicaciones de autonomía tenía, terminé un poco amoldándome y volviéndome perezoso, cultivé menos mis redes y amistades autónomas... y ahora que todo ha terminado, ella está en esos espacios y yo me quedo aquí, sin relaciones sociales, con apenas amigos (compartidos con ella), preso de un sentimiento aterrador de desamparo, soledad y desesperación. Estoy tratando de salir, de conocer a nuevas personas y amistades, pero me cuesta. Un poco por la edad que tengo, un poco porque soy reservado y, de entrada, algo tímido, un poco por la pandemia, un poco porque me he quedado con pocas habilidades sociales. Un poco porque, los amigos que quedan, entre quien tiene familia, quien tiene su vida social, laboral y demás, apenas salgo 2/3 veces a la semana dos/tres horas, y cuando vuelvo a esta casa vacía vuelve a empezar la pesadilla. También estoy tratando de conocer a gente online, pero no se me da bien. En el trabajo (que es un buen trabajo y que, afortunadamente, me deja amplios márgenes de autonomía, pero que también en su mayor parte se realiza a distancia, desde mi casa, sin interacciones humanas) estoy dejando de ser productivo, pues no puedo concentrarme con mi cabeza. Voy a terapia semanal psicológica, pero no es suficiente para aplacar lo que me devora por dentro. Siento que no puedo más. Estoy roto por internamente.
Desde que la he vuelto a ver, además, estoy empeorando. He tenido varios ataques de pánico, sensación de piernas pesadas, temblores, corazón que estalla, falta de aire. Me he tirado al suelo, llorando. He roto objetos que tengo en casa, por la rabia y la incapacidad de contener mi dolor. Me he metido a googlear frases como "no puedo más con mi vida" (ojo, tengo muy claro que nunca voy a realizar acciones autolesionistas: pero el hecho de meterme en webs relacionadas con estos temas me consuela un poco, porque me hace ver que también hay muchas otras personas a las que les duele tanto el vivir).
Sé que, antes o después, estaré mejor. Pero ahora me siento vacío, inútil, desesperanzado, traicionado, acuchillado, decepcionado, siento que me han disparado a la nunca con sentencia de muerte a la hora de dejarme. El dolor es ingestionable. La soledad, profunda. Y, además, soy dependiente emocional, como creo que se intuirá. No aguanto la soledad: el tiempo pasa, pero mi cuerpo y mente no mejoran, me entran los ataques de pánico, y este dolor me desborda, me puede, no aguanto. Ayudadme por favor. ¿Qué hacéis vosotras/os en estas situaciones? ¿Qué puedo hacer más allá de lo que estoy haciendo? ¿Qué estrategia debo seguir? Creo que ya, simplemente con contestarme y hacerme sentir que existo, que soy una persona digna, me estaréis dándome un gran apoyo, así que os agradezco mucho de antemano.
Un abrazo
|