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El otro día se despidió un compañero de trabajo que siempre me ha gustado y creo que yo también le intereso. En su despedida me pidió que nos fuéramos a comer a un sitio que a mi me gustase mucho. El caso es que no sé cuánto tiempo es prudencial para llamarle, no quiero llamarle en seguida por no parecer ansiosa ni tardar porque parezca que no tengo interés.
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