Hágase una tabla donde cada columna sea un día de la semana y con unos horarios de visita que deberán ser escrupulosamente respetados. Recoja y registre cualquier actividad, tanto lúdica como sexual respetando siempre la hora de inicio y la hora de finalización.
Puede hacerse con una Blackberry para controlar los horarios y consultarlos si no los recuerda en cualquier parte.
Si cualquier actividad se sale del horario, márchese a su casa de inmediato o el tiempo extra que eche, descuéntelo de la próxima cita, pero no sobrepase bajo ningún concepto el cupo de horas (el cual se establecerá previamente mediante consenso de ambas partes).
Si no sigue este método, su relación fracasará.