|
Es curioso, sin embargo, me he percatado en diversas pláticas con diversas personas, que una gran mayoría, aunque no me atrevo a hablar de cifras, piensa alguna vez en tener un encuentro sexual con personas de su mismo sexo, es una tentación latente, es como una necesidad de la propia imaginación y cuando se trata de la maravilla de la sexualidad, ésta no tiene límites.
Algunos lo asumen, otros lo niegan (por pudor o temor a la crítica), pero en algún momento tarde o temprano lo confiesan...
Es como un estimulante natural del acto sexual.
Se trata de una homosexualidad reprimida o quiza únicamente de una curiosidad que estimule un placer mayúsculo.
que piensan?... Por mi parte, lo he imaginado y en ocasiones se me antoja aterrizarlo, pero al día de hoy, no me atrevo y sólo sonrío para mí misma.
|