|
Estoy esperando que me llame. Sé que, tarde o temprano, lo hará. Por curiosidad, nada más. Para ver qué tal me lo monto yo solito. O, a lo mejor, para más que eso, porque sé que a ella no le va tan bien desde que lo dejamos (quiero decir, desde que me dejó).
A mi me va fatal. Lo estoy pasando de pena. Me he convertido en un guiñapo físico y mental. Pero ya me voy recuperando. Poco a poco. Ya voy comiendo algo. Ya voy durmiendo mejor... y ya no lloro por las esquinas.
En definitiva, ya va doliendo menos.
Muchas veces he pensado qué decirle cuando me llame. Cantarle las 40. Decirle 4 verdades. Llamarla de todo.... ¡qué tonterías!
Pero si lo que quiero es darle fuerte... que le duela de verdad...
Así que, simplemente, cuando me llame, NO CONTESTARE. So long, babe.
|