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Quería comentar dos cuestiones:
1. Es un negocio, lo entiendo. Si un abogado se niega a defender a base de mentiras a un asesino, otros muchos estarán dispuestos a hacerlo. No obstante, ¿nunca será posible avanzar, tal vez de mano de los Colegios de abogados, hacia una defensa honesta universal? Me refiero a que el abogado diga a un cliente: Mire, hay una montaña de pruebas de que usted cometió el asesinato. Nada me hace sospechar de que sean pruebas falsas. La mejor opción es que se declare culpable y sea en la cárcel donde empiece su denfensa ante la sociedad: con ayuda psicológica podrá cambiar; si está con ánimo, podrá mantener la salud con la lectura y gimnasio, o entretenerse con internet o televisión; con la ayuda de los servicios de la cárcel podrá prepararse laboralmente para la salida. (No sé cómo funcionan realmente)
No hablo de negarse a defender a alguien despreciable, sino negarse a mentir. Los abogados, antes de empezar a ejercer, ¿juran que utilizarán todos los medios para lograr su fin?
2. En las cárceles ¿se vive tan bien como aparenta en los periódicos? Una de las noticias sobre Puigdemont: La justicia Belga preguntó a la española sobre las condiciones que tendría en caso de ser encarcelado, e Interior respondió que tendría TV, gimnasio, tres comidas y ducha. Yo quitaría la TV y reduciría el comfort de los presos sólo un poco, de manera que estuviesen peor que fuera: reduciría un poco la cantidad de comida, la temperatura de la calefacción... y mantendría los servicios enfocados a la inserción. Parece que de lo que se trata es de que olviden que fueron castigados.
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