Si en alguna hipotética ocasión, tuviera que sobrevivir en un escenario apocalíptico y hostil, sin duda preferiría contar con un AK-47 que con un M-16. Su fiabilidad, dureza y bondades ante la falta de mantenimiento (además de su potencia, el AK-47 es de 7,62mm con un alcance de más de 600 metros contra el M-16 que es de 5,56mm y su alcance efectivo no va más allá de los 300 metros) es un fusil de asalto más simple, más robusto y mejor resuelto desde su diseño original. Los AK-47 de hace 30 años aun están funcionando y los M-16 de esa época están ya hace un lustro desguazados y convertidos en cucharas y tenedores...