Pues mis primeros recuerdos son de la casa de campo y del apartamento donde vivimos. De 3-4 añitos. De hecho, hace unos meses tuvimos una conversación interesante con mi padre, gracias a la cual me di cuenta de que mis primeros recuerdos datan de cuando tenía 3 años y no de cuando tenía 4, que era lo que pensaba yo. Porque tengo recuerdos vagos de mi tía y mi abuela viviendo con nosotros. Y mi padre me dijo que eso fue antes de mudarnos para el campo.
Momentos tristes de mi primera infancia no recuerdo. Supongo que no los ha habido jajaja. Quizás alguna vez que me haya puesto mala y no haya podido salir a jugar fuera

En general, recuerdo momentos cotidianos y momentos felices. También algún momento de preocupación o algo que me haya impactado. Pero tristes como tal, no.
Recuerdo que me pasaba los días jugando en el jardín de la casa. Teníamos jardín con huerto. Por aquel entonces me parecía enorme, ahora lo veo minúsculo. En verano mi madre sacaba unas mantas y nos tumbábamos al sol y solíamos leer cuentos. Aunque el libro que más me gustaba era un libro de inglés para niños, con montón de dibujos muy bonitos. El tema del aeropuerto era el que más me apasionaba y siempre lo encontré fascinante: tomar un avión y visitar lugares lejanos. Ya por entonces se notaba mi espíritu aventurero
También jugaba mucho con el perrito que teníamos (que en paz descanse mi pequeño) y me inventaba mis propios juegos. Cuando hacía mal tiempo estaba en casa dibujando o viendo las revistas de National Geographics que había por casa (otra vez mi espíritu viajero jeje). Iba a clases de piano así que me entretenía tocando el piano.
Hay varios momentos muy bonitos de esta época que los llevo grabados. Por ejemplo, ayudando a mi madre con la jardinería. Ayudar es mucho decir jaja, pero ella me hacía creer que realmente le estaba ayudando a cuidar del jardín. Recuerdo también que mi padre me llevaba de paseo por el campo. Íbamos hasta el lago, subíamos a unas colinas y desde arriba teníamos una vista panorámica increíble, veíamos pasar el tren a lo lejos, veíamos la ciudad más cercana (a unos 20 km)A la vuelta siempre encontrábamos a pastores llevando el rebaño de ovejas a casa.
Recuerdo que un par de veces salimos con mis padres a coger peras y manzanas de unos campos de cultivo abandonados (mi país perteneció al bloque comunista de Europa del Este y con la caída del régimen cesó la actividad agrícola, pero los árboles frutales seguían ahí). Mis padres cargados con dos mochilas, bolsas, un palo grande y una herramienta para llegar a las frutas más inalcanzables. Hasta hoy la imagen de ese recuerdo es como irreal, fantástica.. como sacada de un cuento de hadas. Era a inicios del otoño, con la montaña bañada en colores amarillos y rojos, el día todavía caluroso...Y el campo de cultivo escalonado (estaba en la ladera baja de la montaña) y en cada terraza decenas de árboles cargados con peras, fruta esparcida por el suelo...A lo lejos el horizonte, una fina capa de nubes blancos en el cielo. Y la soledad del campo. No había nadie alrededor salvo nosotros 3. Fue una sensación extraña, pero maravillosa.
También recuerdo las noches del campo que eran mágicas. Miles, millones de estrellas (entonces todavía no era miope y las contemplaba en todo su esplendor). Olor a bosque. Ese fresco que entra nada más ocultarse el sol....Y los grillos.
En fin, que puedo escribir un libro como me ponga a recordar todas las vivencias de mi primera infancia que sin duda, fue muy feliz. Realmente había sido una época muy dura para mis padres porque atravesábamos serias dificultades económicas, aparte de que la casa no estaba acondicionada para vivir (somos sus primeros y únicos habitantes hasta el momento). También los cortes de luz eran frecuentes y había días que tampoco funcionaba el abastecimiento de agua. Yo no recuerdo eso como "problemas", pero para mis padres evidentemente lo eran
Vivimos en el pueblo unos 2 años, hasta que cumplí 6 y tuve que empezar el colegio. Ahora cuando visito la casa no me creo que hayan pasado 30 años. Y no me creo que esa época de mi vida haya durado sólo 2 años. A mí parecer son 5 años o incluso más. Pero haciendo las cuentas, son 2 años. En verano del 94 nos instalamos en el pueblo y en otoño del 96 lo dejamos. No recuerdo que el cambio haya sido traumático, pero sí recuerdo que con 8-9 años extrañaba el pueblo y miraba las fotos de ahí con melancolía

Haciendo un balance, fue la época más feliz de mi vida. No sé qué pasó después, pero empecé con la melancolía, la tristeza y en la adolescencia, con las épocas depresivas. Supongo que el truco era vivir y disfrutar del momento, sin tener pasado por el que preocuparse y sin un futuro que te inquiete....
Lo que recuerdo son vivencias propias, estoy al 100% segura de ello. Es más, a veces mis padres dicen "recuerdas ese día que tal cosa?" y yo les digo "sí, hicimos tal cosa" y recordamos juntos la anécdota.
Sí es verdad que antes de la época del pueblo tengo recuerdos muy difusos, 1 o 2 momentos cotidianos del piso donde vivíamos con el resto de la familia. Sé que son de cuando tenía 3 años, porque recuerdo la presencia de mi tía (mi tía se ocupaba mucho de mí, que en paz descanse) y ella ya no vivía en el piso para cuando volvimos a la ciudad. También me han enseñado fotos mías de algún evento, cumpleaños, con mi abuelo... y yo no recuerdo haber estado ahí. Me han contado anécdotas que yo no recuerdo. Y lo que más triste me pone, es no recordar a mi abuelo a pesar de que vivió con nosotros una temporada y hasta tengo fotos con él....pero no hay manera.
Mi hermano dice tener recuerdos de cuando tenía 2 años. Dado que a esta edad ya sabía contar hasta mil y sabía sumar y restar....supongo que su cerebro es privilegiado y tiene un don que el resto de mortales no poseemos. Mis logros infantiles son bastante más normalitos comparados con los suyos. He de decir que incluso de adulto sigue teniendo una memoria excepcional, algo que en mi caso para nada es así. Así que me creo que sus primeros recuerdos sean de cuando tenía 2 años. En mi caso, diría que la infancia son los recuerdos más sólidos y vivídos que tengo. Igual recuerdo con más detalle lo que hice con 8 años que lo que me pasó hace una semana. No sé si con todos los adultos es así. Además, creo que mi cerebro se deshace de todo aquello que no considera útil e importante. Inclusive las malas experiencias. Por eso me cuesta ser rencorosa.