15-Aug-2016
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Usuario Experto
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A ráiz de una conversación con una amiga que es madre me surgió esta duda.
Resulta que su hija (de unos cinco años), es muy empática e inocente, como deberían ser todos los niños a su edad, dicho sea de paso.
Pero a pesar de su corta edad, ya se ha llevado chascos con otras niñas de edades parecidas, en lo referente a la amistad.
Hay dos casos en particular.. La madre está intentando ayudar a dos mujeres en proceso de divorcio, donde los padres no se ponen deacuerdo a la hora de criar a las hijas, las compran con regalos y viajes, y de una se cree que está siendo maltratada física y psicológicamente por parte de unos de los progenitores. Mi amiga pues, pasa tiempo con esas niñas y se lleva a su propia hija.. que en algunas ocasiones adopta malas actitudes de las mismas.
Pero ese no es el caso, pues mi amiga lo solventa bien y su hija no llega a mantener esas actitudes.
El problema es que estas niñas se aprovechan de la hija de mi amiga, o la ponen en la situación de ser castigada y DISFRUTAN cuando la niña es regañada.
Y la hija de mi amiga muchas veces le ha preguntado porqué se portan así. Mi amiga intenta explicarle que están pasando por una mala época, y que por eso se portan así.. pero la niña, y pensar que con cinco años tiene esa capacidad de compresión, le argumenta que ellos como familia también lo han pasado mal, pero que nunca pierden los papeles y que ella no quiere portarse mal ni reirse de sus amigos.
Se siente casi siempre desplazada en la guardería porque ve que los demás niños son crueles, y la preocupación de mi amiga es que no llegue nunca a adaptarse ni reconozca las amistades realmente beneficiosas.. Que en el futuro las personas se aprovechen de lo buena que es.
La niña desde siempre se ha relacionado mejor con las personas adultas. Rara vez se acercaba a los niños con el pretexto de que veía que "eran malos". Luego encontraba a dos o tres niños que eran buenos, quizás viéndose reflejada a sí misma en ellos, y creaba lazos muy profundos. Quizás el día de mañana no tenga problemas en rodearse de personas buenas si sigue ese patrón... Pero se la ve que es dada a compartir, a trabajar en grupo... es un cielo, y me preocupa (a mi y a su madre), que precisamente por ello le acaben minando la autoestima.. cosa que ya pasa.
Muchas veces viene de jugar en el parque con otros niños, y suelta que X es más listo que ella, o más fuerte, o que sabe jugar mejor a la pelota. Y se la ve triste.. Y encima los niños se regodean y tiran del "soy mejor que tú", y ella se lo cree. En cambio la ves jugando, y ella es la primera en decirle a un niño, sobretodo cuando se ha hecho daño o está triste, que es bueno en algo, que lo ha hecho muy bien, etc. Recuerdo un día que estaba jugando con una sobrina a poner pegatinas en un libro, que la sobrina pegó mal una... Se echó a llorar pensando que había estropeado el libro.. y la hija de mi amiga le dijo que no pasaba nada, que se podía despegar, que la iba a poner mejor en la siguiente, y así la ayudó. Y no veo más niños que hagan lo mismo, que consuelen.. Al contrario, he visto algunos que señalan y dicen "mira mamá, X lo ha hecho mal, no sabe". Y las madres alentando ese comportamiento con un "sí, es que tú eres mejor, porque ya eres mayor", o parecidos.
¿Cómo enseñas a esta niña que seguirá habiendo personas que no la valoren y aún así debe seguir siendo tan buena y empática?
¿Por qué seguir molestándose en criar a una niña que no se ría de los demás, que intente ayudar, cuando rara vez ve que hacen lo mismo por ella?
Es que es su queja.. Ella se queja de que es buena con los demás niños, y éstos le responden con crueldades y comparaciones... Cada día se encierra más en sí misma, le cuesta hacer amigos porque tiene miedo.
Me preocupa porque algún día tendré hijos, y me gustaría poder criarlos con los valores con los que mi amiga cría a la suya. Pero no quiero que mis hijos tengan estos miedos, no quiero que se piensen débiles por tener empatía.
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16-Aug-2016
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Super Moderadora ★
Usuario Experto
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Cita:
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¿Cómo enseñas a esta niña que seguirá habiendo personas que no la valoren y aún así debe seguir siendo tan buena y empática?
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No ignorando sus sentimientos. La empatía nace en las personas desde que somos muy pequeños, pero es competencia de los padres que esa empatía no se enquiste y muera, tienen que cultivarla.
Si un niño es escuchado con atención, si ve que contar sus problemas hace que se le ayude a resolverlos de mayor hará lo mismo. Los niños son esponjas que absorben lo bueno y lo malo.
Cita:
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¿Por qué seguir molestándose en criar a una niña que no se ría de los demás, que intente ayudar, cuando rara vez ve que hacen lo mismo por ella?
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Criar a un hijo dentro de esos valores no se debe de ver como una molestia, y entonces volvemos a lo mismo de arriba sobre como lograr que un niño sea un adulto empatico.
La vida más tarde o más temprano nos enseña a todos que hay personas buenas y malas, agradecidas y desagradecidas pero si tenemos una buena base moral al llegar a adultos nos afectará mucho menos y veremos normal que no todo el mundo es como nosotros y aún así somos capaces de ponernos en el lugar de los demás.
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16-Aug-2016
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Guest
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Creo que es en la propia familia, y no en el entorno, dónde de verdad se forja una persona sana y con autoestima. Si en la familia recibe mucho cariño y apoyo, se le deja al niño tener sus propias iniciativas para que así sea una persona independiente, no se descarga en él las frustraciones del los padres (mal humor por estrés del trabajo o problemas entre los padres), con todo eso ya tiene muchas papeletas para crecer con autoestima.
Siempre habrá niños "malos", y sin duda siempre han existido y existirán niños buenos. Mi sobrina tiene ya 8 años y es una dulzura, muy simpática y abierta, y eso que en alguna ocasión un grupo de compañeras le han hecho el vacío porque no es de esas que están todo el tiempo hablando en corrillo, sino que también juega al fútbol con los niños.
La base es la familia. Y una educación que sea una combinación de firmeza ante malas actitudes, dejar al niño ser él mismo, muchísimo cariño y muchísimo respeto (hago hincapié en no descargar el mal humor en el niño y tener paciencia)
Por otro lado, no creo que sea bueno meterle a una niña pequeñas tantas ideas complicadas en la cabeza, como que esos niños están pasando por una mala racha.
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16-Aug-2016
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Usuario Experto
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Creo que a los niños, a la vez que a los adultos, hay que eneñarles a ser buenos y a la vez cautos. A que por ser uno bueno no puede esperar ciegamente lo mismo de los demás. A ver las señales cuando una persona no es de fiar o no se merece tu ayuda.
También que a veces no hay más remedio que hacer daño cuando alguien te lo hace, pero no hacer daño a unos por lo que te hagan otros, sino que cada persona es responsable de sus propios actos.
La madre debe hacer todo lo posible por mantener la comunicación con la niña, y que esta no pierda en ningún momento la confianza para contarle todo. Que porque unos niños tengan una mala conducta no significa que ella deba adoptarla, lo que debe hacer es no acercarse demasiado a ellos y buscar niños con una conducta que congenie bien con ella.
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16-Aug-2016
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Guest
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La respuesta de Ginebra me parece muy buena en cuanto a “no ignorar sus sentimientos y escucharlos” y “fomentar valores no es una molestia” a la que quisiera agregar que sobreproteger a un niño es, a la larga, desastroso.
Y sobreprotegerlo es simular un mundo a la medida cuando lo que que está experimentando esa niña es simplemente el mundo real fuera de casa donde no todos los niños crecen en un entorno empático y considerado por lo que solo están reflejando lo que reciben.
Sobreproteger un niño es subestimarlo y así limitar sus capacidades.
Un niño malo quizá es un niño sin nadie que se ocupe de él o maltratado o desorientado en desarrollar su potencial.
Ojala todo en el mundo fuera tan simple como esa idea infantil de negro/blanco.
Hacer de la empatía y bondad un mecanismo de recompensa no es la mejor idea.
No se tiene que ser bueno para recibir sonrisas y palmaditas en la espalda.
Tiene que ver más con el aprendizaje de la cualidad más importante en la adultez que es el sentido de responsabilidad.
Desde un punto de vista práctico significaría una de las mejores maneras de ahorrarse problemas porque si te burlas del niño gordo, algún día podría ponerte una paliza o, si haces trampa en el examen de matemáticas, algún día podrías perder oportunidades de empleo por evitar desarrollar habilidades que, aunque no nos gusten, son necesarias.
Por otro lado hablamos de empatía pero cuando tenemos en frente una niña con malos modales ¿dónde queda la supuesta empatía si encima sabemos que dicha niña atraviesa una situación de inestabilidad emocional con el divorcio de sus padres?
Una cosa es la pose de bueno y otra ser genuinamente una persona de bien lo cual no te limita en tener carácter y defenderte cuando sea necesario.
Tener empatía y comprender a los demás no conlleva que vayan a cambiar sino que, nuevamente en un sentido práctico, darse cuenta que la conducta de ellos hacía nosotros no es tanto un tema personal sino una respuesta de supervivencia con la que han aprendido a abrirse paso ante la adversidad.
Es de agradecer que siempre haya adultos que se tomen la molestía de explicar a un niño todo lo que puede comprender perfectamente pero más todavía a desarrollar un criterio propio.
Tal vez ella piensa que como familia lo han pasado mal y no por ello han perdido las formas pero por desgracia eso no otorga autoridad ni derecho para, en consecuencia, condenar que los demás no puedan ni deban mostrarse más o menos afectados.
Pero por muy bueno que uno sea o pretenda ser, también hay derecho a una dosis ocasional de intolerancia para desahogarnos de la presión y el estrés cuando estamos especialmente expuestos a obstáculos.
Por último, las personas son diferentes no solo por fuera, también por dentro, poseen diversas capacidades aún en condiciones similares, peores o mejores.
Puede haber personas que tuvieron menos que nosotros y aún así mostrar mayor calidad humana o, con apenas obstáculos, mostrarse más hundidos.
Todo el tiempo lo vemos con minusválidos que hacen deporte o desarrollan una vida “normal” sobreponiéndose a sus propios obstáculos mientras gente “normal” está inmersa en drogas, depresión y conductas autodestructivas con lo que puede concluirse que las limitaciones físicas pesan pero no tanto como las psicológicas lo cual es descojonante porque no se pueden ver.
Cuando la gente anima a sus hijos con frases como “eres mejor” solo intentan, desde luego de una forma muy inapropiada y contraproducente, elevar el autoestima de sus hijos por lo que, las más de las veces, no hay mala intención a pesar de su inconsciencia.
Lo que hay, en todo caso, es ignorancia y un involuntario error de proveer de fortalezas y herramientas a sus niños pero nadie nace sabiendo ser padre y muchas de las conductas nocivas socialmente predominantes son cadenitas heredadas generación tras generación hasta que alguien las rompe decidiendo hacerse adulto y responsable sin importar si lo golpearon, lo humillaron y lo abandonaron.
Un niño sobreprotegido llorará apenas su mecanismo de recompensa no funcione y sea incapaz de sobreponerse al cambio.
Presenciar un mundo lleno de carencias más razón habría para tener gratitud.
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16-Aug-2016
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Usuario Experto
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Wow no registrado !!
A mi también me pareció desacertado tratar de hacerle comprender a la niña que su otra "amiga" estaba pasando por una mala racha familiar y por eso tenía ese comportamiento. Me parece un argumento demasiado complicado como para que lo entienda, pero aún así la hija de mi amiga entendió un poco de qué iba el asunto.
Pasa que, como yo le dije, al final su hija se va a pensar que debe mantenerse al lado de aquellas personas que sean desagradables o se rían de ella, exculpándolas porque quizás tienen problemas interiores.. Cuando la realidad es que su situación familiar o lo que sea, no debería ser motivo para convertirse en malas personas, o aprovechadas/egoístas, etc. Yo también tuve una infancia desagradable, y no recuerdo reírme de nadie, ni creerme superior a nadie.. Y si hubiera sido así, no vería justo que otros se quedaran a mi lado por pena, convirtiéndose en el saco donde descargar mis frustraciones.
También la queja que le tienen algunas niñas, que alegan que es demasiado infantil ¿? ¡Pero es que tiene 5 años!
No entiendo la manía de muchos padres de convertir a sus hijos en pequeños adultos, cuando en realidad no tienen la capacidad mental para ese nivel de madurez que les exigen.. Creo que algunos padres usan muy mal las frases tipo "es que ya eres una niña mayor".. les hacen creer que DEBEN dejar atrás las actitudes propias de la infancia, y perjudican a aquellos niños que viven las distintas etapas a su manera.
Quiero decir, en el caso de la hija de mi amiga... es madura para muchas cosas porque las circustancias de han dado así, pero no se lo han exigido y han intentando que, dentro de las posibilidades, disfrutara de su infancia como lo que es: una niña.
A mi me pasó igual... por las situaciones que me tocó vivir, fui muy madura para mi edad. Entendía cosas, de la vida me refiero, que otros niños no entendían. Pero no por ello les machacaba ni me creía superior. Y no dejaba de lado mi faceta infantil, cosas que muchas niñas de su edad sí hacen (como las primas, que rondan la misma edad y cuando las ves parecen viejas.. apenas juegan, no se relajan.. y reprimen a la niña por querer hacer cosas acordes a su edad llamándola infantil).
No se.. todo lo que veo a mi alrededor, de manera general me refiero, me da muchísima lástima. Yo hubiera querido disfrutar de los juegos sin apenas responsabilidades todo lo que pudiera y más. Aún a día de hoy saco a relucir una faceta infantil por no poder haberla disfrutado cuando debía, y no me averguenzo (pero porque tengo unas bases que una niña de cinco años no tiene). Creo que lo más sano es que los niños puedan disfrutar de esos en las etapas correspondientes, mirar atrás cuando sean de mayores y no haberse visto coaccionados por sus padres o el entorno para crecer antes de tiempo.
No deberían tener que pensar si otros niños son buenos o malos, si están teniendo problemas o no. Por mucho que pueda ser un aprendizaje para el futuro... Con cinco, seis y ocho años, me parece demasiado temprano abrirles los ojos al mundo real.
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