|
Igual me precipito, pero para mi que si tienes que pensarlo mal va la cosa.
Pareciera más bien que, a ratos como indicas, no tienes otra cosa y te conformarías. Si encima te resulta pesada cuando por fin conseguís hablar...
Yo la dejaría tranquila, y si tanto te confundes, me alejaría.. Si total cuando te alivias sólo ya ni piensas en ella, poco tiempo necesitarás para olvidar su ausencia. Al final si aceptas su condición, la vas a tener hablando mucho más que ahora, requiriendo más de tu tiempo, y no das la impresión de estar por la labor. Con lo cual preveo aburrimiento por tu parte, ilusiones por la de ella, y un fracaso estrepitoso, pérdida de amistad y de tiempo por ambas partes.
|