|
Guest
|
Cada uno tiene su propia visión para cuando dejemos de existir en este mundo, yo no puedo decir: "Estás equivocado" porque nadie sabe que pasa después. Pues para mi, esa visión, deriva de una sumatoria de experiencias vividas, planteos, sumado a una existencia demasiada técnica, estructurada, lógica y científica que me hace dudar de todo. Pensar así no me hace ni mejor ni peor, cada cual lo suyo, e irónicamente, mucho tuvo que ver mi educación cristiana y católica impuesta desde chico, me crié en una ciudad en dónde si aparece una figura que se parece a un dios en una tostada quemada la terminan adorando, fue gracias a esos absurdos, más todo lo que enumeré antes que terminé yendo en un sentido completamente distinto.
Para mi somos pura materia, estamos muy lejos de ser seres espirituales, ese concepto no es compatible con la raza humana mientras nos sigamos matamos unos con otros, con guerras, violaciones, asesinatos y todas las crueldades que se cometen (Y muchas veces en nombre de una deidad). Básicamente nuestra estructura, nuestros ingredientes, nuestra materia prima, por así decirlo, no nos diferencia mucho, por ejemplo de un perro, ambos somos carne, huesos, sangre, músculos, órganos, respiramos, olemos, vemos y tenemos un cerebro y necesitamos procesar alimentos para poder vivir, todo muy lejos de lo que yo llamaría algo espiritual.
Pero dejando de lado aspectos de fisonomía, es indiscutido que nuestro cerebro, es el que pone la diferencia ante los demás seres vivos, al tener más conexiones, funcionalidad y capacidad, que nos hace presentarnos como los seres más inteligentes, pero constitucionalmente hablando, seguimos siendo lo mismo.
Y todo, absolutamente todo lo que somos pasa por nuestro cerebro, nuestros recuerdos, el enamoramiento, los sentimientos, nuestra personalidad, nuestros pensamientos.
Entonces, al ser pura materia, cuando nos vamos de este mundo, lo hacemos igual que lo hace una vaca, un perro, morimos, dejamos de existir, seremos comida de gusanos y solo viviremos en el recuerdo de gente que compartió su paso con nosotros mientras estuvimos vivos. No hay nada más allá, así como no lo hubo antes de nacer, no eramos nada y hacia allá vamos.
La energía, producida por el procesamiento de alimento, al cesar, se transforma simplemente de calor a frío, como todo en este mundo, sin presencia de un proceso que transforme la materia en energía, y por lo tanto genere calor, éste se disipa hasta lo frío.
No nos transformamos, digamos en una especie cúmulo de ondas electromagnéticas que flotan en la nada y conforman nuestro yo o conciencia o lo que se suele llamar espíritu, fantasmas o cosas parecidas (Me pregunto para que quiere o necesita un fantasma, una "aparición" un "ser espiritual" usar ropas, tener un cuerpo, cara, etc. y todas cosas propias de un ser vivo que se desenvuelve en este mundo material y que fueron producto de las necesidades y de la evolución)
Así cuando llega la muerte, el cerebro simplemente cesa su actividad eléctrica, tal como cuando apagas un PC, terminando con nuestra existencia. Y cuando este proceso se inicia, es lo que produce la visión del túnel, la luz, la calma, etc. que algunos han experimentado. Hay corrientes científicas que explican esto como un proceso pre-programado en el cerebro que lo prepara para el momento de su cese de actividad.
Quizás seamos algo así como un granja de hormigas de seres con mayor inteligencia, quizás nuestro universo sea parte de átomos que conforman otra materia inimaginable (Como el fin de Hombres de Negro I), quizás nuestros átomos contengan universos. Siempre me he preguntado ¿En dónde estaríamos si no existiese nada de nada? Ni el universo, ni el sol, ni las estrellas, los planetas, nada. Obviamente que la respuesta fácil, limitada, y con la cual se intenta explicar todo lo que es inexplicable desde tiempos inmemorables: Algún dios por ahí que tiene su loco plan al cual no tienes que preguntarle nada y que su método funciona usando la fe como extorsión.
No vivo pensando en que habrá algo mejor después de esta vida, no creo que reencarnemos en otros (Un proceso extraño de reciclaje de personas, que produce más de lo que se recicla), no vivo ni hago cosas por temor a un dios, vivo tratando de dar lo mejor de mi, con mis aciertos y mis errores, y ojalá que los que estuvieron conmigo tengan un lindo recuerdo de mi cuando ya no esté, y mi vida, yo, me apague para siempre.
|