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Saludos!
Este es mi primer posteo, es un gusto poder escribirles.
Lo que me pasó es lo siguiente. Tras dejar una relación muy tierna con un muchacho que era muy bueno (pero que quería de mí cosas que yo no podía darle, una atención y un tiempo del que yo no disponía), me quedé en soledad absoluta, casi autoimpuesta por unos cuantos meses. Casi que llegué a pensar que no me iba a volver a gustar nadie, cuando lo vi.
Una noche con amigos, vi a un tipo de brazos cruzados, con una mirada, un talante, una postura... me encantó de inmediato (y si me preguntan bien de dónde viene el magnetismo, aún lo ignoro)
Así que hice algo que nunca había hecho, lo agregué al FB, empecé a hablarle, nos hicimos amigos y después, cuando volvimos a vernos en persona empezamos una relación extraña, de besos y caricias perdidas en una amistad rara, en la que él me presentó a los amigos y me hizo sentir aceptada, para a la semana, seguir hablándome como si nada mientras aparecía con otras mujeres por las calles.
Obviamente, ¡yo no podía reclamar nada! Pero como me dolió, le dije que él no me entendía, y él me dijo que no buscaba nada serio, que fueramos amigos.
Si bien me dolió mucho el rechazo (ya se, no es rechazo absoluto porque él me dio bola, pero después no me eligió ni le gusté lo suficiente como para que quisiera quedarse conmigo), me propuse ser su amiga, pero cada vez que lo veo en persona termino acostándome con él, y me encanta, francamente, como se siente.
Así que tengo un apego que no puedo cortar, en el que somos amigos con derecho, en donde después él hace cualquier cosa con cualquiera y yo me siento estúpida.
No se qué hacer, inicié actividades nuevas, intento no hablarle, mantengo una relación diplomática con él, pero lo tengo instalado en la retina, en los pensamientos, en mis fantasías.
Ayuda, si a alguien le pasó, ¿que harían en mi lugar?
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