|
Buenos días
Soy un hombre casado de 40 años con un hijo. Mi matrimonio siempre ha funcionado bien, con sus pequeñas cosas, pero bien.
La cuestión es que hace unos meses entró a trabajar una chica nueva y pronto nos hicimos muy amigos. Salimos a desayunar diariamente, hablamos un montón, reimos, etc. Alguna vez nos hemos dicho que tenemos una muy bonita amistad.
Lo que me ha confundido es que al principio ella me perseguía literalmente en el trabajo, acudiendo constantemente a mi mesa, buscándome con la mirada, quedando conmigo a solas para desayunar y echándome miraditas...pero creo que como yo al principio me mantuve en el ámbito de la amistad sin entrarle, ahora ella, aunque me sigue buscando bastante, escribiendo a veces e invitándome a alguna excursión que otra el fin de semana, ella parece que está más tranquila en ese aspecto y solo quiere amistad conmigo. Ahora quedamos a desayunar con su grupo y evita quedarse conmigo a solas.
El problema es que en estos meses la chica, después de conocerla un poco más, me está gustando cada vez más y aunque me mantengo sin dar ningún paso, no puedo dejar de pensar en ella, lo cual me genera un gran sufrimiento porque sé que es una relación imposible por mi estado y no quiero hacer daño a mi familia. Creo que ella está más fría porque es sensata y se da cuenta que aunque es posible que yo le atraiga algo, no quiere nada porque estoy casado... es lo lógico.
Necesito consejo porque me gustaría tener una amistad normal con ella, ya que es una chica genial, pero me cuesta trabajo, porque cuando la veo, la verdad es que me derrito... y por la tarde no puedo dejar de pensar en ella aunque me lo proponga. Otra opción sería dejar de verla...lo he intentado, pero ella cuando se da cuenta, termina buscándome o escribiéndome y eso hace que me cueste y vuelva a caer en este sentimiento de sufrimiento...
Gracias por todo
|