|
Yo creo que a veces es necesario, porque la cabeza es muy traicionera y te puede venir el run-rún cada dos por tres diciendo "¿y si?".
Tanto si lo haces como si no, lo vas a superar, uno de los caminos lo hará más fácil y el otro más tortuoso y quizás doloroso, pero cuál es el mejor para ti sólo lo sabes tú.
Hay gente que ante un rechazo directo se queda más tranquila y puede continuar con su vida, hay gente a la que le afecta más emocionalmente, y tienes que considerar también cómo puede cambiar tu relación con esa persona en el peor de los casos, puede tomárselo a malas y hacer que esa relación desaparezca para siempre o durante una larga temporada, pero quizás incluso esto pueda llegar a ser positivo (claro, esas cosas sólo las sentimos después de un tiempo, porque en el momento duelen).
También hay muchas formas de abordar el tema, puedes declararte directamente y esperar una respuesta o plantearlo como un problema "mira, sé que no es recíproco pero siento esto y necesito un poco de comprensión para superarlo", y tal vez con esa segunda forma la otra persona se sienta más cómoda en una conversación que puede llegar a ser muy difícil.
Y en el mejor de los casos, tal vez siente lo mismo por ti, ¿quién sabe?.
|