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Hola! Gracias por leer mi historia.
Todo empezó hace 7 meses cuando ingresó a mi trabajo un compañero nuevo dos años mayor que yo (él 26 y yo 24). Desde el primer momento, incluso con solo escucharlo y sin haberlo visto, sentí que era especial. Entró a la oficina haciendo chistes y cayéndole en gracia a las secretarias, es sumamente encantador con TODAS. Después nos presentaron y me dije "con este hombre me voy a casar".
En las primeras semanas de trabajo, sin que yo le haya contado a nadie mis pareceres sobre él, algunas compañeras me dijeron cosas como: "para mi le gustas", "con ese chico vas a tener 12 hijos (yo sueño con una familia numerosa)", etc. Frente a esto, mi actitud fue mala. Por no querer levantar rumores en el trabajo me hice la indiferente y la fría con él. El es muy de llamar la atención y querer ser el centro y cuanto más hacía eso yo más me distanciaba. Almorzábamos juntos con otras personas y yo prácticamente ni hablaba. El me hacia chistes, me coqueteaba y yo nunca le seguí ninguno. Hasta que inventó que tenía una novia en el comedor (chica muy llamativa pero que claramente no era su estilo). Yo me puse extremadamente celosa pero nunca se lo demostré.
Paralelamente una de mis compañeras de trabajo le había echado el ojo también. Y constantemente lo busca, le habla, inventa mil y una excusas para ir a almorzar con el. Y él empezó a jugar con ella, que se iban a casar, que iban a tener hijos, le regalo un anillo de alambre, etc. Yo siempre distante, muy distante. Pero esto realmente me preocupó, entonces accedí a pedirle el numero de celular después de 7 meses de trabajo diario con el (nunca me lo pidió y si tenía el celular del resto de mis compañeras..). Ese mismo día cambio la foto de whatsapp, cosa que nunca había hecho desde que entro a trabajar conmigo.
La cuestión es que cada día que pasa tenemos mas cosas en común. Pensamientos, gustos, comportamiento. Si yo miro a un lado el mira a ese lugar, cuando yo tomo agua el toma agua, me imita, etc. Nos sentamos uno enfrente del otro y parecemis un espejo. Cualquier cosa que yo diga el me la sigue. Un día le dije que me podría comprar unos chocolates que me gustan y que son muy caros. El accedió al instante y me dijo que eran solo para mi. Al otro día se arrepintió y no quería comprarlos. Finalmente los compro pero los trajo para todos mis compañeros del trabajo.
En otra oportunidad, entre feriados y vacaciones hacia como 1 mes que no nos veíamos y al reencontrarnos no sacaba su mirada de mis ojos. Nunca me paso pero sentí que con su mirada llegó a lo mas profundo de mi ser. Fue muy raro, muy invasivo lo sentí. Creo que se dio cuenta porque nunca mas lo volvió a hacer.
Después de eso, en una disputa lógica sobre un tema cualquiera el llevaba las de perder y le dije que por haber perdido nos tenía que llevar a mis compañeras y a mi a merendar a un lugar lindo. El se enojó mucho. Yo me atemoricé bastante. Después de unos minutos me dijo que lo invitara unas cervezas, a lo cual respondí que yo no lo iba a invitar y que no tomo alcohol. El me dijo que no importaba que yo podía tomar cualquier otra cosa. Y le dije que yo no lo iba a invitar. (Cabe aclarar Que escuche que lo suelen invitar a salir a el las chicas..).
En fin, hago esfuerzos para que el no me guste, no lo miro le hablo poco etc, pero siento que el siempre quiere llamar mi atención y ya no puedo más. Esta semana me dijo una frase que me dejo pensando porque me lo dijo angustiado: "ni siquiera eso puedes hacer por mi?" Y me da a pensar que quizás él está sufriendo.. Aunque tal vez no. Bueno, eso. Los fines de semana que no lo veo lo extraño mucho y ya no sé qué pensar ni hacer al respecto.
Agradecería cualquier consejo que me pudieran dar.
Gracias!
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