|
La primera novia que tuve, la noche que nos conocimos, no me dijo "qué buena persona eres, qué inteligente eres, se puede hablar contigo". Nada de eso; me comentó "eres muy guapo". Y, acto seguido, a besarnos.
Antes de tener relación con ella, que jamás había tenido novia alguna, todas las que me gustaban que me decían "contigo se puede hablar, eres muy inteligente", me apreciaban como amigo, pero nunca me quisieron como novio. Si yo hubiera tratado de besar la boca a alguna de ellas, tal como besé a mi primera novia, el bofetón que me hubiese arreado habría sido de campeonato y acto seguido habría desaparecido de mi vida para siempre.
Para poder despertar amor o atracción en una mujer, no basta con ser buena persona e inteligente; es preciso algo más. Y ese algo más, todos sabemos lo que es. Muy pocas mujeres en el mundo abren su corazón a un hombre con el único requisito de ser "buena persona".
|