|
Pues tiempo al tiempo.
Aunque yo te diría que aprendieras la lección, que el que no corre vuela.
Si él hacía por proponer y quedar, y tú en esa fecha no podías, lo siento pero te correspondía a ti ofrecer una fecha alternativa. Posiblemente él pensó que a ti te faltaba interés, si cada vez que quería hacer un plan le dabas una negativa y no correspondías de la misma forma para otra ocasión. Nadie es adivino, y supongo que de haber sido a la inversa, tú buscándole, sacándole plática, tratando de invitarle a tomar algo, y lo que encuentras son siempre pretextos (aunque reales), pero no "contrapartida", habrías llegado a la conclusión de que tampoco le importabas tanto.
Eso pasa por buscar "hacerse de querer". Que lo entiendo, es bonito sentirse cortejada, pero tampoco pretendamos que el cortejo sea eterno, sin poner ni un poco de nuestra parte.
Y nada, repito, el tiempo lo cura todo. Piensa que en cualquier caso, tampoco llegaste a conocerlo realmente. Lo más probable es que hayas idealizado lo que era o pudo ser. No has perdido nada, porque tampoco pasó nada. Trato amable y cordial, y las cosas acabarán por ser más o menos normales.
|