|
Mujer vas directo a una desgracia personal, no has procesado, ni curado nada de tu relación anterior y ahora que quieres matrimonio e hijos, y crees que con eso te enamoraras.
Si no sabes estar bien contigo misma, si no eres feliz por ti misma nada va cambiar lo mal dentro de ti.
Mi consejo es que salgas con este chico, que disfrutes su compañía y que evalúes de verdad lo que pasa día a día entre ustedes, deja que la relación crezca poco a poco, sanamente, que se conozcan, que te enamores; si pasa eso pues a seguir conociendose, ya en unos dos años o un poquito más de relación entonces evaluar de nuevo si el amor llego en su relación, si es fuerte, sano, equilibrado; si es así bueno entonces si a pensar en planes de familia y matrimonio.
En el proceso, que va ser largo, te aconsejo que tomes terapia por que es un hecho que las heridas del pasado han dejado marcas, urgencias, traumas y situaciones que te pueden llevar a decisiones o elecciones muy peligrosas; cuidado con no saber estar sola, con tus miedos y esa urgencia que esconde un problema.
No se te ocurra tener un hijo hasta que la relación este bien consolidada, si no amas a su padre mucho antes, el amor no va llegar por la existencia del hijo; y ningún hijo merece un matrimonio donde no existe amor real entre los padres, que no se refleja hacia el. Solo tendría un hijo para herirlo gravemente, para cubrir una carencia personal que no puedes resolver por ti misma, y lo condenes a una familia disfuncional.
No pierdas las ganas de enamorarte, de un matrimonio feliz, de una familia, y esfuérzate por ello... pero para que todo esto sea correcto y sano, antes debes curar tus heridas y estar con alguien a quien amas y que te corresponde sanamente... y esto necesita tiempo, ni ocurre gracias a algo mágico.
Es posible, y muy real, que inconscientemente este elegiendo a otra persona similar al primero, y no te das cuenta por la urgencia de que las cosas en ti se arreglen... pero tu no has hecho ningún cambio real dentro de ti... con es urgencia solo vas a condenar a un hijo a vivir una desgracia, junto a ti.
Ninguna pareja en ningún lugar del planeta puede curar las heridas que uno trae, eso solo no corresponde a nosotros individualmente y debemos ser autocríticos para entender que a veces es necesaria ayuda especializada... y creo tu eres un ejemplo de ello.
|