|
Pues a mí sí me gusta, y además mucho. Evidentemente, un mínimo de limpieza se exige, pero como en todo! Y si nos ponemos a responder, he de decir que lo de terminar en la boca tampoco es la cosa más desagradable del mundo, como podría parecer... Es más, en absoluto me importa, a veces soy yo la que lo propone...
|