Mira, voy a ser un poco extrema porque no se me ocurre nada mejor.
Y, sinceramente, en tu situación, es algo que haría si ese chico lo vale o interesa.
Por lo que dices, es tu vecino y sólo va en determinadas temporadas festivas y vacacionales.
Puesto que no lo ves a menudo y es mejor establecer un contacto cuando esté solo, acude a su puerta.
Olvídate lo de pedir sal o azúcar, hay que ir a por algo más disimulado y medio original, si es posible.
Prepara, por ejemplo, una coca o algún postre. Corta la mitad o entero directamente. Llama a su puerta con él en la mano.
Muéstrate formal pero cercana y cálida, discúlpate por molestarle y dile quién eres.
Le cuentas que has hecho ese postre porque habías quedado con unos amigos para merendar este fin de semana pero que, a parte de pasarte en cantidad, han cancelado los planes y te has visto con varias piezas que no podrás acabarte tú sola.
Que como te ha salido bien cocinado, sería una lástima no comérselo antes de que el bizcocho se ponga duro.
Así que, sin pensarlo, te has presentado en su puerta y ahí estás.
Si no vive en tu planta, invéntate una razón por la que no se la has dado a la vecina de al lado y aú.