|
Cambiaste mi vida en un segundo cuando me di cuenta de que estábamos enamorados, y el destino la ha cambiado también en un segundo cuando tuviste que marcharte.
No puedo soportar el saber que ya no respiras, que jamás podré volver a verte ni tocarte, que todos nuestros planes e ilusiones nunca se convertirán en realidad... ¿Cómo voy a hacer para acostumbrarme a tu ausencia?.
Te amo. Sólo me queda el consuelo de que lo sabías.
|