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Exponer lo que sientes por ella a través de una carta y después conversarlo en persona fue un muy buen método.
Pero en esa ocasión, una vez puestas las cartas sobre la mesa, ella fue clara y directa en decir que no siente atracción ni interés romántico por ti y eso es parte a veces de los riesgos del cortejo, todos pasamos por ello alguna vez, lo cual no significa que haya algo mal en ti, simplemente, como en todo, a veces ganas y, dependiendo de las personas y circunstancias, otras veces toca aprender de la lección o experiencia no favorable a nuestras intenciones aunque si muy didáctica para reconocer si podemos mejorar en algo o simplemente aceptar cuando algo no es para nosotros pero sin tomarlo como si eso nos cerrara las puertas de todo sino, todo lo contrario, llevarnos a algo nuevo, mejor o distinto o más conveniente para nosotros.
Si insistes o continuas por la misma línea pretendiéndola, puede que termines molestándola o haciéndole todavía más incómodo convivir contigo o, si no fuera ya suficiente para ti, empujarla a rechazarte de forma más brusca y drástica.
Creo que toca aceptar su decisión.
La razón por la que te ha sido más dificil pasar de ella o superarlo es porque has alimentado tus sentimientos e ilusiones con la falsa esperanza de que quizá, con algo de suerte, tal vez ella cambie de opinión con el tiempo, no obstante, a la fecha no ha sido así y no hay razones de parte de ella para pensar que así podría pasar más adelante sino todo lo contrario, al menos en lo que respecta a ella, todo ha sido muy claro.
Es necesario, aunque no te sea deseable, dejar de verla durante meses sin ningún tipo de contacto y por ninguno se deben incluir las redes sociales u otras vías de mensajería instantánea o enterarse por parte de amigos o conocidos rumores sobre ella y su vida y solo entonces, con ayuda del tiempo y poco a poco, podrás soltarla.
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