"Pero qué culpa tenemos nosotros de que estéis tan buenas"


Fuera coñas, lo que sí es completamente cierto es que, habitualmente, los hombres "sobones" son aquellos que, por causa de su físico "mediocre" o por causa de tener un nivel de habilidades sociales por los suelos, no se comen un rosco, no ligan lo más mínimo. Y piensan que, la única forma de poder acariciar las curvas de una mujer es recurriendo a la "ilegalidad", a la "piratería", a tocar a una mujer aunque ella no otorgue su permiso, sin llegar por supuesto a los límites de lo que ya sería una violación (eso es un caso ya totalmente diferente, que no es fruto de "no comerse un rosco", sino que es un tema psicológicamente bastante más complicado)
Un hombre físicamente codiciado por las mujeres, por ejemplo, alguien con rostro de actor de Hollywood o rasgos faciales de querubín, con ojos claros, 1,90 de estatura y complexión esbelta, jamás va a cometer la torpeza de acariciar a una mujer sin permiso suyo, a no ser que padezca una enfermedad mental o tenga un retraso mental bastante severo. No necesita recurrir a "piratería" alguna, porque siempre tendrá mujeres a su alrededor.
También, muchos "sobones", son gente que perfectamente podría tener pareja si se lo propusieran, pero no les gusta el tipo de mujer al que pueden "acceder"; quieren mujeres de un nivel físico "superior". Es como quien desea vivir en un chalet de La Moraleja y cuyo sueldo es de 1.000 euros al mes; vive en otra galaxia.
Sobre España, por supuesto que hay hombres que atraen a las mujeres mucho más que otros y contra eso no podemos luchar; cada una tiene sus preferencias, pero hay preferencias que son más habituales que otras. Por ejemplo, un vasco o un canario tienen más posibilidades de atraer que un andaluz. ¿Por qué? Los vascos y los canarios, por lo general, suelen ser más altos y atléticos que los andaluces, aparte de que sus rasgos faciales les gustan más. Cuanto más alto y atlético sea un hombre, más posibilidad tendrá de atraer al género femenino.
Pero vamos, volviendo al tema que nos ocupa; tocar a una mujer sin permiso suyo es moralmente reprobable. Cada cual debe saber a qué tipo de mujer puede atraer y no pedir la Luna. Las leyes han cambiado mucho, aunque para algunos pueda parecer exagerado que un simple piropo sea denunciable, pero no hay que olvidar que, hasta no hace muchas décadas, poco antes de que acabara el siglo XX, todavía había jueces que ponían en libertad a violadores si la víctima llevaba minifalda o iba en topless en la playa.