|
Hola compis,
Tras mi última ruptura me he dado cuenta de lo sanísimo que es para mí, una vez dada la ruptura, tener una última charla, para preguntar y aclarar lo que se quiera.
Esto no lo hice con mi anterior relación, con quien corté hace un año más o menos. Y en gran medida lo echo en falta.
Directamente pasé a contacto cero, y eso hizo que no le dijese, por ejemplo, "que sepas que me distancio porque no me ha gustado nada que no cumplieses con tu palabra, ni me advirtieses de ello, y que nunca te hayas disculpado ni mostrado arrepentimiento. No tengo nada que perdonarte, respeto que lo hicieses, pero necesitaba sacar esto, liberarme de este peso".
Ahora, aunque haga un año de aquello, tengo muchas ganas de citar para un café a aquella persona, para quitarme esa espinita.
Porque creo que esa espinita caerá por si sola si dejo que pase el tiempo... o saldrá mucho antes si le digo a la cara eso que llevo un año rumiando.
¿Cómo lo véis?
|