Cita:
Iniciado por Magnus
Un pseudo partido político que se comporta exactamente igual que el resto.
Ahí va el dinero de los ciudadanos y trabajadores que se afilian para hacerse la declaración de la renta básicamente.
Hipocresía y cinismo de su cúpula.
Y yo me pregunto, ¿cómo parar a toda ésta gente?. Todo el sistema está corrupto, gobernado por incompetentes egoístas sin ninguna moral.
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Pues hay premisas importantes para que todo esto empiece a cambiar...
Recuerdo en los 80 (si ya se, uno es medio viejales ya, pero todos iremos al mismo saco) escuché decir a uno de los pocos políticos que me merecen respeto, don Julio Anguita que "cada país tiene el gobierno que se merece".
Estas palabras no son baladí y desde luego a mi me hicieron pensar en su día.
Porque, ahora volvamos al tema de este hilo y seamos francos, pero de verdad, sin hipocresías de cara a la galería,
¿qué nos producen las fortunas de estos villanos "demócratas", fruto de un pillaje a nivel nacional, de verdad nos produce asco, vergüenza ajena...o por el contrario es pura envidia?
Me da a mi que sin hacer esta pregunta pública en este foro, a la que todos contestarán que lo primero, evidentemente, la verdadera respuesta sería la segunda.
Y ahí es porque don Julio decía esa famosa frase, ya no recuerdo en qué fecha...
Porque todos debiéramos aspirar a ser mucho más humildes, a dejar de pensar en "quítate tu para ponerme yo" y no precisamente sólo en política. Todo esto que suena a monserga de misa de domingos es la clave para el cambio...
Porque mientras no cambiemos cada uno de nosotros interiormente, seguirá existiendo la corrupción.
Pero no es tan fácil: Porque los medios alientan la corrupción, es eficaz para mantenernos a todos divididos, ofuscados y desconcertados, sin respuestas a preguntas como la que acaba de formular Magnus.
El género humano está desembocando en la más absoluta degeneración. Lo que vemos en las alturas sólo es la punta del iceberg de lo que pensamos, a lo que aspiramos y eso le viene muy bien a la casta elegida, a la todo poderosa que todo lo gobierna y manipula. Estamos en el punto exactamente que ellos querían.
Y si no despertamos puede que no quede mucho para que nos consumamos en nuestro propio egoísmo y envidia, palabras que para muchos sólo son las propias de un pobre alucinado cospiranoico, palabra ésta última que borra de un plumazo toda opinión que no provenga de los medios oficiales y oficiosos, como el enunciado precisamente de este post, El País.
En fin, escribir porque me gusta escribir, pero para nada.