|
Estar contigo y comentarte historias de esa amiga suya, sabiendo como sabe o debería saber que tu no estás conforme con esa amistad por estar enterada de que ella lo pretende, es tener muy poco tacto por su parte, el resultado previsible es discutir y no se puede excusar en ser sincero contigo, eso no es sinceridad, es ganas de tocarte los ovarios. Aplicarte después la postura de "estoy ofendido y ni te miro", es infantil.
Yo soy de los que no discuten demasiado, si llego a convertirme en "el hombre de hielo", cosa que a veces puedo hacer, será porque me siento tan ofendido y considero la causa de esa ofensa tan seria, que estoy a punto de tomar una decisión dura y contundente.
|