|
Se divierten, espontaneidad, confianza, a todos nos gusta gustar. Comienza como un juego, buscando subirse el guapo, ver si cae en su encanto para luego rechazarlo, como una forma de jugar con las dinámicas de poder, buscando esa dosis de atención, validación, subida de autoestima. Él hace lo propio para probar si sería capaz de conseguirla. Es una forma de flirtear indirecta, inocente sin intenciones serias, sin comprometerse, rompiendo normas sociales creando transgresión que crea risas, emoción, juego peligroso estimulante emocional, rompiendo tabúes, crear diversión jugando con los límites hasta justo antes de que se vuelva incómodo para ambos.
Riesgo hay de cruzar una línea donde comienza a formarse una tensión sexual. Ahí se puede poner a prueba la amistad genuina.
|