Tras ser atacado y arrasado durante la Guerra Civil Española en el año 1.937, las ruinas de lo que fue un pueblo pasaron a ser un lugar fantasma, en modo literal.
Susurros sin explicación, gritos, ecos de explosiones, pasos imposibles en calles vacías...muchas personas afirman haber sido testigos de estos hechos.
Se cuenta que las almas de quienes murieron ese día siguen vagando por el que fue su pueblo.
Estas fotos son de hace unos meses, pero el pueblo sigue igual desde el año 1.937.
La segunda foto son las ruinas del interior de la iglesia, es donde dicen que más actividad raruna se ha visto. Sobre todo cuentan que se aparece un niño.