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Usuario Avanzado
Avatar de Apollymi
 
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Mi experiencia con E:

He estado pasando por un proceso de reflexión sobre mis relaciones, especialmente después de una serie de citas y situaciones que me han hecho cuestionar lo que realmente busco en una conexión emocional. Recientemente, estuve con A por muchos años, la mitad a distancia, pero decidí cerrar ese capítulo porque, aunque aún lo quiero y lo extraño, sentí que lo mejor para mí era darme un tiempo y aprender a vivir sin estar tan enfocada en él. No quiero apresurarme a entrar en algo nuevo y, sobre todo, no quiero complicarme emocionalmente.

La cita con E:
Chico que conocí en el trabajo, menor que yo, me atrae su físico y su manera de ser.

La llegada y la energía inicial:
La cita con E comenzó con algunas señales que no me gustaron desde el principio. Él me avisó que llegaría un poco tarde porque estaba terminando un trabajo y que se iba a fumar un cigarro de marihuana antes de verme. Esto no me gustó, pero decidí no darle mucha importancia. Al llegar, me di cuenta de que él estaba bastante nervioso. No me miraba a los ojos y no tenía claro hacia dónde íbamos, lo cual me dio la sensación de que no estaba totalmente presente.

La charla sobre su ex y la falta de conexión:
Mientras caminábamos hacia el parque, E comenzó a hablar mucho de su ex, de lo doloroso que había sido el proceso y de cómo había logrado conquistar a otras chicas. Me empezó a aburrir, ya que no solo estaba hablando demasiado, sino que la conversación no parecía estar orientada a conocernos o disfrutar del momento. Intenté besarlo, pero no lo vi receptivo, lo cual me hizo sentir incómoda.

La sensación de no ser vista:
A pesar de que intenté ser receptiva y conectar con él, me di cuenta de que él estaba más enfocado en su pasado y en lo que no había cerrado emocionalmente. Esto hizo que mis ganas de continuar con la cita se desvanecieran. A pesar de ello, decidí seguir el momento y disfrutar de la caminata y de la conversación, aunque ya sentía que la conexión emocional no estaba siendo recíproca.

El cambio de ambiente y el comportamiento más relajado:
Decidimos ir a un bar, un lugar que él mencionó como significativo para él, pero que me dio la sensación de que no era el ambiente más adecuado para una cita. Al principio, me sentí incómoda por su comportamiento de chatear con otras personas, incluso mandando una foto mía, lo cual me pareció innecesario e inapropiado. Sin embargo, cuando nos sentamos a tomar algo, él comenzó a calmarse, me invitó un ron y empezó a estar más relajado. Fue en ese momento cuando la cita mejoró un poco, aunque ya mi interés no era el mismo.

El beso incómodo y la falta de consideración:
Al final de la cita, E comenzó a besarme en frente de su amigo, lo que me hizo sentir incómoda. No me importa besarme frente a desconocidos, pero con sus amigos la situación cambia, sobre todo porque no tenía claro si él estaba buscando una conexión genuina o solo una muestra de afecto para impresionar a los demás. Esto me dejó una sensación de que su comportamiento no estaba del todo alineado con lo que yo esperaba.

La despedida y el reconocimiento de sus errores:
Al final de la noche, ya cerca de la medianoche, me despedí de él porque sabía que me iba temprano. E me pidió un Uber, y aunque en general la cita fue de 7 de 12, me quedé con una sensación ambigua. Él reconoció que había estado un poco mal al principio de la cita, cuando llegó con el porro y estuvo pendiente de su celular. Fue un gesto positivo de su parte, pero no cambió el hecho de que ya me sentía distante de él.

El comentario incómodo y la falta de empatía:
En un momento, E empezó a hablarme como si fuéramos una pareja futura, lo que me pareció un poco extraño y desubicado, especialmente porque había mencionado que quería ir lento y no forzar nada. Le comenté en broma que eso era un "espanta viejas 2000", para aliviar la situación, pero me dio la sensación de que él no estaba tan consciente de la incomodidad que estaba generando.

Reflexión final:

A pesar de que hubo algunos momentos en los que la cita mejoró, sobre todo cuando se calmó y comenzamos a hablar más tranquilos, la verdad es que me sentí muy desconectada emocionalmente. En un momento de la cita, reconocí que solo había ido con ganas de algo más físico, pero la dinámica no me permitió disfrutar de esa conexión de manera plena. Aunque todavía siento atracción por E, ya no me interesa complicarme emocionalmente con él. Siento que está demasiado "rogao", como si hubiera demasiadas expectativas y emociones no resueltas que yo no estoy dispuesta a asumir.

Lo que realmente busco ahora es algo más tranquilo, sin tantas presiones ni confusiones. Prefiero disfrutar de la compañía sin esperar que se convierta en algo más complicado. Aunque me cae bien y seguimos con una conexión de atracción, no quiero seguir invirtiendo emocionalmente en alguien que no está en la misma sintonía.

Yo estaba buscando algo sexual, porque llevo mucho tiempo y quería darle a mi cuerpo alegría macarena, pero a E lo noto buscando algo más, y me da la impresión que aún no supera la EX y que busca validación de sus amigos. Entonces, no vale la pena invertir más tiempo en algo donde queremos cosas diferentes.

Opiniones por favor.
 
 


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