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Usuario Novato
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Bueno, aquí os cuento mi historia desde el principio, así hay más datos para ver el pastel completo
Empezamos a salir el 9 de Agosto del 2008. Ella es enfermera de urgencias, y yo consultor informático. Los dos habiamos tenido parejas longevas antes, ella tuvo dos parejas largas, una de las cuales la humillaba y ninguneaba habitualmente, y otro que era un "viva la vida" que salía siempre con los amigos. Por mi parte yo tuve también dos parejas longevas, una que se fracturó cuando ambos estábamos en la universidad, y que con el paso del tiempo nos llevamos muy bien, y otra mi ex-mujer, con quien ni mantengo contacto ni quiero, por temas de infidelidades suyas.
Ambos viviamos bastante cerca, a 10 minutos, ella en casa de sus padres y yo en casa de mi madre ahora. Ella porque la casa que compró sobre plano no se la habían dado (ni se la darían) y yo porque al viajar bastante por trabajo, tampoco tenía la necesidad.
Como dato, también nuestras infancias no habían sido especialmente tranquilas. Ella porque sus padres se separaron y lo pasó FATAL, teniendo que ir de mayor tiempo al psicólogo. Cuando yo la conocí todavía iba al psicólogo por ello. En mi caso porque mi infancia fue más sobresaltada de lo esperado por otras cuestiones que han hecho en mi tener miedo ante diferentes situaciones por temor a ser señalado por temas ajenos directamente a mi. Ambos pertenecíamos a familias asentadas. No de clase alta, pero nunca nos ha faltado de nada, y viviamos en un chalet cada uno.
Los principios fueron hermosisimos, como es normal, ella fue incluso quien me pidió salir, ya que yo soy bastante tímido al principio y tenía pánico a una negativa, ya que cuando nos conocimos, me impactó muchísimo.
Todo fue MUY bien, hasta que empezó la crisis económica. A nosotros dos no nos afectó directamente ya que ambos tenemos trabajo estable y cobrabamos bien pero a nuestras familias si. En corto espacio de tiempo, su madre y pareja perdieron la tienda de cocinas en la que habían invertido casi todos sus ahorros, y mi madre a los pocos meses perdió el suyo.
A Diana le afectó muchísimo la situación de su madre, a pesar de que ella trataba de aparentar ser fuerte, se le notaba afectada, como es normal. Unas vacaciones que nos fuimos a Portugal tuvimos que volver al día siguiente de irnos, ya que ella estaba muy susceptible y por tonterías (comprar unas zapatillas de playa ya que yo prefería ir con deportivas a la playa) estalló llorando y queriendose volver a Madrid. Nos volvimos y a pesar de que yo sabía que eso no podía ser sólo por las zapatillas de playa, no dije nada de la situación económica de su madre, y traté de ayudarla en todo, animarla, estar con ella en casa de su madre a todas horas. Nada más salir del trabajo estaba ahi con ella, a pesar de que ella no salía de la cama. Ella es un pedazo de pan, y siempre le han afectado mucho las cosas y la ha hecho ser depresiva ante los problemas. Esto duró un poco, pero se calmó y volvimos a estar bien
Al poco tiempo, a Diana le dieron el chalet suyo en vez del piso sobre plano, y empezamos a hablar de vivir juntos. Yo estaba ilusionadísimo, ya que es lo que más quería en el mundo. En ese momento, a mi madre la despidieron de su trabajo, y claro, yo no me podía ir sin echar una mano. Acepté un proyecto en Brasil para sacar un dinero extra y dejárselo y estuve viejando a Brasil durante el 2011 un tiempo, pero siempre que estaba con ella (en total no creo que fueran 3 meses en brasil de quince en quince días) todo iba bien. Además mi madre encontró trabajo lo cuál me animó aún más, ya que al menos lo consiguió. La familia de Diana no había conseguido, y la situación en ese sentido cada vez era más angustiosa. Ese verano nos fuimos a La Palma de vacaciones, y yo ya tenía decidio irme a vivir con Diana en Septiembre. Era mi sorpresa. En mitad de las vacaciones, mi madre me llamó y me dijo que la habían despedido) Me derrumbé y la verdad es que no tenía ganas más que de estar en la playa y hacer poco más. La segunda parte de esas vacaciones no fue buena la verdad, pero yo creo que Diana si sabía el por qué me había afectado todo.
Esas navidades le confesé a Diana que quería dejar a mi madre "apañada" pero que quería irme con ella a vivir, que no podía estar sin ella.
El año siguiente estuve en un proyecto en Inglaterra. A mi madre le salió trabajo y la hicieron jefe de grupo, ya parecía todo el final del tunel. Sin embargo su madre tuvo que vender el chalet, y empezó a ir de alquiler en alquiler, incluso yéndose a Zaragoza unos meses ya que le salió un trabajo que también se acabó.
En determinado momento, a mi me sale una posibilidad de quedarme en Inglaterra a trabajar cobrando MUCHO dinero. Con ese dinero daba para pagar su hipoteca, la de mi madre, el alquiler de su madre, nuestra vida en Inglaterra e incluso ahorrar. Se lo comenté, pero en esos momentos había salido el tema de la privatización de los hospitales en Madrid, y ella estaba muy nerviosa por poder perder la plaza. Al principio ella no quería, pero sus amigas hablaron con ella y estaba más animada, incluso preguntó en el hospital el tema de las excedencias. A la semana a su padre le empezaron a dar ataques epilépticos y eso ya si que la echó para atrás. Era normal que no quisiese irse a otro país estando su padre así. Aún así sus amigas siguieron animandola diciendo que Inglaterra está sólo a dos horas en avión. Pero ella no me dijo nada, se lo confirmó a sus amigas que si que iría conmigo. Llegó el día de aceptar la oferta. Yo no sabía nada de que ella quería así que tampoco la llamé. No acepté la oferta. Quería darle una sorpresa y que viese lo que me importa, que decía no a la oportunidad de mi vida para hacerle la vida más fácil. La llamé ilusionado para decírselo pensando que ella estaría feliz. Sin embargo se enfadó muchísimo y me dijo que ella ya había dicho a las amigas del trabajo que se vendría que ella ya tenía hecha la idea y que había tomado la decisión sin contar con ella. Me sentí fatal, porque yo no sabía nada. Lo sabían sus amigas pero yo no, y en cierto sentido también ella tenía razón que tenía que haberla consultado. Sin embargo yo pensaba que como ella siempre me había dicho que no estaba segura, además con el tema de su padre pensaba que era la mejor opción para ella. Se ve que me equivoqué. Esto era mediados de Octubre.
A partir de ahi, muchos días acababamos discutiendo por lo mismo, por la decisión, y en Diciembre discutimos por teléfono (siempre intento apaciguar las cosas, nunca discuto ni levanto la voz ni nada, siempre trato de dialogar y esta vez igual) y dijo que esto se había acabado. Yo lo pasé fatal. Me fui a Inglaterra al día siguiente y estuve días y días llorando. Ella igual ya que ella habla muchísimo con mi madre, son muy amigas, y mi madre me lo decía. Un día mi madre me dijo que Diana estaba en cama, de baja ya que había tenido mareos y tenía mucha fiebre. La llamé a ver que tal estaba. Era Febrero. No había pasado ni un día sin pensar en ella, y ella creo que tampoco. Me dijo que estaba bien y tal, y a partir de ahi empezamos a hablar. A mi vuelta, y antes de irme a Paris que era mi nuevo destino (una semana allá y otra aqui) quedamos. Ese día nos reconciliamos y nunca he llorado más de felicidad en mi vida. Estaba super feliz porque estaba al lado de la mujer a la que más había querido en mi vida.
Estabamos bien, sin embargo de nuevo, hubo problemas. Mi madre perdió el trabajo (aunque encontró muy pronto, que es donde está ahora y le va muyyy bien) pero su madre estaba de nuevo fatal. De vuelta en Madrid, sin encontrar trabajo ni ella ni su pareja (que tampoco quería que su madre trabajase para no perder el subsidio de los 45 años) y cada vez con menos ahorros. A pesar de todo entre nosotros iba todo bien. La invité a venir a Paris, y cuando ella vino me puse malo con mucha fiebre. Salimos por todos los sitios pero yo estaba fatal. El Sábado estuvimos en la torre eiffel y a las 6 de la tarde le dije de volver ya que estaba con mucha fiebre, y nada más volver me metí en la cama hasta el día siguiente que me levanté. Al levantarme me llamó mi madre y le dije que estaba bien, para que no se preocupase, sin embargo estaba fatal. Le dije a Diana de que no saliesemos por la mañana hasta que estuviese mejor o que fuese ella, y se mosqueó mucho, ya que siempre nos pasaban cosas a nosotros. Me dijo incluso de tomar el vuelo de vuelta esa misma mañana, así que a pesar de que estaba horrible, salimos. Estuvimos en Sacre Coeur y en moulin rouge, hasta las 7 o las 8 más o menos. Yo estaba malo pero feliz y ella creo que lo pasó bien. Al día siguiente ella volvió a Madrid según lo planeado y yo seguí en París hasta el viernes que volvía... para ir directo al hospital. Me diagnosticaron mononucleosis, y me tiré 20 días de baja en cama. Perdí 20 kilos sudando la fiebre. Me quedé en casa de mi madre en vez de con ella ya que ella trabajaba esos días y encima en el hospital estaría quemada de tanto cuidar.
Me repuse y a partir de entonces empezó a presionar con el tema de irnos a vivir juntos. Cuando me refiero presionar me refiero hasta el punto de discutir ella. Yo se lo dije, que iba a ir, pero que me diese un poco de tiempo (un par de meses) hasta dejar todo solucionado. En determinado momento mi made me oyó y me dijo que si era tonto o que pasaba, que me fuese con ella ya, que no se preocupase por ella que en el peor de los casos daba la casa en dación y se alquilaría algo pero que me fuese ya.
Esas palabra me derrumbaron ya que lo que más quería era irme con ella, pero tampoco quería dejar a mi madre en la calle, y menos cuando había aceptado viajar al extranjero para ayudar a las dos. Diana era consciente de ello, ya que ella también pagaba facturas de su madre, a pesar de su propia hipoteca. Esas palabras me hicieron que me metiese en una burbuja de miedo, sin saber que decir ni que hacer, por el trauma y sentimiento de culpabilidad que tenía. Me bajé a mi piso t me eché a llorar sin saber como actuar, me superaba.
Al día siguiente, sábado, me llamó pero no contesté, estaba llorando viendo como lo podía afrontar, qué hacer y como decirlo, ya que yo me quería ir, estaba preparado para irme, pero necesitaba ese poco tiempo ya. NO contesté y ella llamó a mi madre que bajó y me hice el dormido. Diana le dijo a mi madre que el domingo había una barbacoa en casa de su madre, que fuesemos los dos, ya que yo ese domingo me iba a paris de nuevo. Estaba inseguro de mi mismo con miedo a ser rechazado.
El domingo la envie a las 10 de la mañana un mensaje a ver a qué hora iban a ir, y no recibí respuesta... hasta llegar a París, con hora de las 10:10... un maldito fallo de red. Yo pensaba que ella estaba enfadada y por eso no me contestó, y era un fallo de red. ¿Qué hacer? UNa persona normal hubiese llamado. Un cobarde repleto de miedo como yo no llamé. Me dediqué a llorar durante toda mi estancia en paris junto a mi perrita pensando en ella. Visitando todos los lugares exactos por donde Diana y yo andamos en Abril, recorriendo cada metro del camino, pensando en ella. Y llorando en el hotel, pensando que le podría decir. El domingo siguiente me llamó ella y no tuve valor a contestar. Vi la llamada, y mientras el teléfono sonaba me fui a la cama a llorar y decir su nombre. Sabía que era el final en aquel momento, pero seguía sin vencer mis miedos al rechazo.
Diana mientras tanto estaba igual en madrid, comiendose la cabeza del por qué. Sabía que no había otra, ya que sabe como soy y que soy incapaz de ser infiel, era consciente de que me había presionado muchísimo, pero no entendía el por qué no le decía nada. Esto lo se porque mi madre y ella son super amigas y se hablan todas las semanas. Mi madre intentaba contarme, pero yo seguía aislado en mi mismo cortando cualquier conversación, ya que sabía que era el final y ni yo mismo entendía por qué.
Entre tanto, y para más macabro destino, una de las semanas que estuve en madrid (llorando básicamente) fui a comprar a la Gavia una americana para la boda de hoy, sin embargo me di la vuelta sin ilusión al entrar en la gavía pensando que para qué, que si no estaba Diana no tenía ganas de nada. Más adelante supe que Diana había estado en la Gavia en esas fechas (posiblemente ese día) para comprarse el vestido para la misma boda, pero lo devolvió a las 3 horas. Ambos eramos conscientes, y sin embargo ambos nos queríamos y por dentro queríamos estar juntos.
Diana le confesó a sus padres y amigos lo que había pasado a finales de Agosto, y a amigos comunes a principios de Septiembre nadie sabía nada. Ni siquiera yo sabía esto hasta que llegué a madrid hace unos días. El 9 de Agosto fue el más triste de mi vida. Con el teléfono en la mano esperando una llamada y llamando y colgando antes de que sonase por miedo. Seguí llorando hasta que volví.
Volví el 13 de Septiembre a Madrid, asumido que se había acabado y que había sido por mi cobardía. Sin embargo la escribí, aún a sabiendas de que ni lo leería. Le conté que era un cobarde, lo que había pasado y que tuve miedo, mucho mido. Pero le conté la verdad. Lo leyó... Y empezamos a hablar por whatsapp. Esa noche, empezamos a hablar a las 11 y acabamos a las 4 de la mañana hablando. Le dije que la quería que ella no había tenido la culpa que fui yo por ser un cobarde. Ella me dijo que me quería con locura, que habían sido meses horrorosos sin saber de mi, pero que había decidido mirar hacia adelante, que ahora quería ir a su aire, conocer gente, ampliar su circulo de amigos, que era limitado, y que ahora mismo ella no quería volver, aunque si dejó abierta una ventana al futuro ("yo ahora mismo prefiero ir a mi aire, pero no se que querré mañana o en un tiempo. Quizá volvamos quizá no, eso el tiempo lo dirá" Me dijo también que estaba revuelta después de hablar conmigo, que estaba llorando y que se había olvidado de ese tiempo pero que al aparecer le había hecho recordar, pero que sin embargo ella reconocía que ella había tenido fallos y que me había presinado mucho.
Al día siguiente estuvimos horas hablando por whats de nuevo y la dije de salir a cenar y al teatro, así podíamos hablar cara a cara que es como se hablan las cosas. Me dijo que no, ya que si quedabamos los dos sabíamos lo que pasaría, que nos liaríamos y es posible que nos hiciesemos daño de nuevo, y que además ella quería estar libre a su aire ahora y que yo podría sufrir ya que ella no quería compromiso. Le contesté que tenía razón, y que mejor que cuando ambos estuviesemos preparados.
Desde entonces hablamos todos los días durante horas por whatsapp.
Al día siguiente la envié una carta explicando mi trauma y sentido protector hacia mi madre:
No quiero aburriros con el trauma, pero bueno, en resumen, digamos que mi padre (a quien quiero con locura y estoy orgulloso de el, ya falleció) tuvo negocios turbios, y a mi siempre me señalaron en mi barrio (barrio pijo en su época). Yo por mi parte soy un alma cándida en ese aspecto, nunca me he metido en líos ni he sido conflictivo para nada. Eso me ha hecho tener muchos miedos que desde que se lo he contado a Diana no tengo, y mucha inseguridad. A ninguna de mis ex se lo conté, solo a Diana. Estos negocios turbios hicieron también que mi madre pasase temporadas sola, ya que mi padre estaba en prisión y siempre la veía triste en ese aspecto. Cuando murió mi padre mi madre me sacó adelante ella sola, pagó mi universidad y me dió todo lo que pudo. Nunca me faltó de nada, al revés, me sobró. Sin embargo siempre tuve un miedo tremendo al rechazo si contaba mi juventud. No por mi padre, de quien como digo estoy orgulloso, sino por verguenza de mi mismo por no saber pasar mis miedos.
He de decir que desde que se lo he contado a Diana, me siento otro en ese sentido. Me siento seguro de mi mismo en todos los aspectos, y sobre todo, me gusto, cosa que nunca había pasado antes.
Un día tuve un impulso y la envíe un ramo de rosas y orquideas, que le encantan, junto con una carta y un poema manuscritos. La carta decía que la quería, que se que ahora no volveremos pero que iba a luchar por ella, que quería volverla a enamorar, y que haría todo lo que estuviese en mi mano para hacerla feliz. Hablamos y me dijo que le había encantado, pero que la ponía en un compromiso y la estaba aturullando, ya que si, nos queríamos con locura, pero que prefería no pasarlo mal y estar a su aire de momento. La dije que lo entendía y que no se preocupase, que en ningún momento la agobiaría ni intentaría nada con ella hasta que ella no se sintiese cómoda, que los dos podíamos hacer nuestra vida mientras y que el destino ya dirá, pero que tuviese claro que yo lucharía por ella.
El lunes pasado ella tenía trabajo de noche, y el martes también, sin embargo el lunes hablamos y me dijo que había cambiado el martes por el jueves, que si me apetecía tomar un café el martes o miércoles. POr supuesto acepté. El martes ella llegó muy cansada de trabajar así que quedamos el miércoles y nos pusimos a whasapear. Le dije que por qué no me acompañaba a por los zapatos para la boda, y ella aceptó, pero que volviesemos pronto que tenía que estudiar para la oposición. Me preparé para la cita impecablemente, y pasé a su casa a por ella a las 5 y media como habíamos quedado. Me invitó a entrar a ver a mimi (el gato, le queremos muchísimo) y ahi estuve con el mientras Diana acababa de verstirse en plan informal. Salimos y nos fuimos a por los zapatos y luego me dijo de tomar algo en Alcalá de Henares. Estuvimos dando una vuelta por Alcalá, siempre hablando de cosas divertidas, de cumpleaños de amigos comunes y demás, nunca con el tema de fondo, a pesar de que en un momento me pilló mirándola y apartando la mirada "Me estás mirando jaja, pero no retires, para que retiras, me estás mirando") Era cierto, no paraba de mirarla cuando ella no miraba.
Acabamos en una terraza de una heladería hablando. Ahi ella sacó el tema, y yo insistí en que si, nos queríamos con locura, pero que estoy de acuerdo con ella, las cosas están muy presentes, pero queríendonos los dos como nos queremos, los dos sabemos que en algún momento puede volver a surgir la oportunidad, y que es el destino el que dirá si en ese momento estamos preparados y disponibles ambos o no. Intenté evitar el tema y ella insistía en que tengo que salir con mis amigos también, que ella lo hace, y no pensar en reconquistarla que eso no lo sabemos ninguno de los dos lo que pasará. Le dije que me había malinterpretado, que si, que le dije que la intentaría reconquistar cuando ella esté preparada, que por supuesto no mientras tanto, que tanto ella como yo tenemos que aclararnos las ideas. QUe los dos nos queremos si, pero que a veces el amor no es suficiente, pero que los dos sabemos que nos queremos con locura y que siempre puede haber otra oportunidad. Intenté cambiar de tema, porque lo que menos quería es que ella saliese de la cita con mal sabor de boca, y al rato le dije de cenar en Alcalá. Estuvimos cenando en un tono mucho más distendido e incluso ahi empezaron los contactos físicos entra ambos, que si un golpecito en el hombro, que si tocarnos el cuello etc, pero sin malicia. Seguimos hablando de todo un poco de su familia etc
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