Aaaaah, ¿qué ahora se les llama así? Pues un nombrecito muy apropiado, mire usté...
Por su levísimo peso y su diseño especialmente pensado para ser llevado sin notarlo, usted podrá sentirse orgulloso de llevar esta pieza de auténtico orfebre.
Esta es una afoto del último conocido que pidió una de "esas argollas". Todavía guardo un infausto recuerdo de la ceremonia.
