|
Nuestras vidas se cruzaron hace ya algunos años, aunque en parte siempre habíamos compartido espacio en la distancia. Éramos simples adolescentes, nos hicimos grandes amigos en un corto espacio de tiempo. Compartimos momentos, experiencias e ilusiones, siempre juntos. Poco a poco, aprendí que te necesitaba, a tú lado cualquier rincón del mundo cobraba un brillo especial, cada segundo que se escapaba de mis manos se veía generosamente recompensado en lo más hondo de mi corazón.
Y crecimos, caminamos de la mano hasta convertirnos en los adultos de hoy día, y yo simplemente deseaba estar contigo: abrazarte, cuidarte, amarte...Por ello, inocente de mí, decidí dar el paso más importante de mi vida. Caminé por el borde del precipicio, sorteando mil y un escollos, pero al final del trayecto tú no estabas ahí...Tú corazón estaba a muchos kilómetros de distancia, junto a un amor de pantalla.
Me convertí en un ser pequeño, herido de muerte. He decidido ponerle punto y final, no a nuestra amistad dañada, sino a ese amor que simplemente quedará en el olvido...
|