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Usuario Intermedio
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Estoy con la cabeza trabajando a mil; este es el tercer hilo que abro en menos de 24 horas, de hecho. Cualquiera dirá que lo mejor sería relajarme, tomarme un descanso y tratar de pensar menos. Pero necesito respuestas, como loco. Estoy en crisis.
Como dice el título: ¿alguna vez sentiste que debías modificar tus gustos?
Dicen que uno no elige por quién sentirse atraído. Esto es cierto. Pero sí creo que elegimos en quién fijarnos, a quién darle cabida y, en última instancia, con quién estar.
Voy a ser sincero, aunque eso signifique pasar por superficial. Todas las chicas con las que anduve (muy muy pocas, a decir verdad) estaban bien lejos de parecer modelos o actrices, o incluso de ser las más lindas del barrio. Pero siempre traté de no dejarme llevar por las apariencias. Una persona puede hacerte feliz sin importar su aspecto.
Bueno, así y todo, me equivoqué feo.
No voy a entrar en detalles ni en descripciones que no vienen al caso. Sólo voy a decir que las apariencias no son importantes... pero lo son. Hay una idea popular, o universal, o como quieran llamarla, de que "la gente linda es mala y la gente no tan linda es buena". Y no es así. Tampoco digo que sea al revés. Pero definitivamente no es como suelen decir.
Fijarme y salir con chicas no-muy-atractivas no sirvió. No fui feliz, por varias razones. No tiene que ver con lo físico, sino con otras cosas: actitud, carácter, historia personal de ellas, autoestima, etcétera. De todo esto, una de las pocas conclusiones que pude sacar en limpio, es que -evidentemente- fui a menos. Me conformé con las ofertas. Fui a buscar directamente lo que se cayó del plato.
Ahora ya sé qué es lo que no quiero. Y tengo que insistir: no me refiero a las chicas "poco agraciadas". Cualquiera puede nacer con facciones perfectas. Ser lindo es un accidente y no tiene mucho mérito. Es algo que te toca o no te toca. Es una lotería. ¿Y qué? Lo que trato de decir es que -tal vez- "lo de adentro" se refleja en el exterior. Si un hombre o una mujer se gustan a sí mismos, si se sienten cómodos en su propia piel, si tienen buenas relaciones con su entorno, si son sociables, si son centrados, si tienen "los pies en la tierra", etcétera, seguramente cuidarán su apariencia, su trato con los demás, sus costumbres y hábitos, sus intereses y aptitudes, etcétera.
Sería muy extraño que una persona así sea resentida, desconfiada, antipática, abandonada, inactiva, aburrida, inculta, ¿no es cierto?
Bueno, a eso voy.
Ya sé qué es lo que no quiero, pero todavía no sé bien qué es lo que sí quiero. Y ese es el motivo de este hilo: ¿alguno de ustedes ya se vio alguna vez en una situación similar, de replantearse cuál es o cuál debería ser realmente su "tipo"?
Yo descubrí que no me gustan las chicas con tal, tal y tal características. (No me parece importante especificarlas). Que son las características que tenían las chicas que conocí hasta ahora. Indudablemente, preferí fijarme en lo que creía más conveniente en lugar de fijarme en quien de veras me atrae.
Pero no es fácil asumir eso. O al menos no para mí.
¿Acaso idealizamos lo que nos gusta, y por eso lo vemos inalcanzable o no nos sentimos "merecedores"? ¿Por qué?
¿Acaso mirar a otra clase de personas implica algo nuevo, salir de nuestra zona de comodidad, temer a lo desconocido?
Sin dudas, al ir hacia la persona que de veras nos atrae, existe el riesgo de ser rechazados, y que duela más, y que eso mismo nos "confirme" que no podemos aspirar a lo mejor, pero, ¿por qué lo primero que elegimos pensar es eso? ¿Por qué no creer desde el principio que, al acercarnos a quien de verdad nos gusta, estamos moviéndonos en la dirección correcta, y que por esa misma razón las cosas terminarán saliendo bien?
Creo que no hay nada peor que conformarse. El criterio del "peor es nada" es -a la larga- frustrante. No hay emoción plena si nos juntamos con alguien que no está a la altura de nuestros deseos.
Yo siento que me acostumbré a lo malo, y me cuesta creer que exista algo mejor y esté ahí, esperándome.
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