A ver, vaaaamos por partes, porque se mezclan churras con merinas.

Lo primero, para el autor del post: el consejo de ir al médico es el único que deberías escuchar. Meterse en el cuerpo cosas que vienen de botes raros, que te pasa un conocido o que compras por internet con o sin receta es una ruleta rusa. No sabes qué dosis lleva, si está adulterado o cómo va a reaccionar tu corazón. Que te haya ido bien una vez no significa que sea seguro; jugar con tu salud por una celebración es una imprudencia grave. Y sí, la dependencia psicológica es real..., si te acostumbras a la pastilla al final te va a costar más funcionar por tu cuenta precisamente por el miedo a no rendir.
Ahora, sobre los comentarios que estoy leyendo por aquí... me hace mucha gracia ver cómo algunos aprovechan cualquier tema, incluso uno tan serio como un problema de salud, para subirse a un pedestal y marcar paquete.