|
hola chic@s;
ya se que ha pasado mucho tiempo desde que escribí aquí por última vez, pero aquell@s que me hayais seguido sabreis que llevaba tiempo debatiendome en una relación bastante "asimétrica"; los problemas de salud física y mental de ella me traían de cabeza, su trato para con los niños me hacía desesperar...
la empresa, gracias al poder que han ido ganando estos años en materia de negociación colectiva, al final ha cumplido su antigua amenaza de tomar represalias contra mi si primaba mi vida familiar sobre la profesional... a mediados de Enero me aplicó un despido improcedente (pues realmente no tenían motivos para despedirme, pero hoy en día ni los necesitan ni tampoco "les duele tanto" admitir que no existen tales motivos) y a raíz de estar en el paro, conviviendo juntos muchas más horas, nuestros viejos conflictos se han ido agravando... hasta que no he podido aguantar más.
ayer, viernes 7 por la mañana, hice mi último intento de sentarme a hablar con ella de todo lo que nos pasa con el fin de buscar una solución... y si en las anteriores veces ella había sido inflexible en su postura, en esta última ya pasó directamente a la bordería, así que me he marchado a pasar el fin de semana en casa de mi hermano pequeño (por supuesto ella está informada de mi paradero e incluso me he dejado en la que aun es "nuestra casa" casi toda la ropa, enseres y hasta la cartilla del banco (por si acaso)
yo hasta ahora había aguantado carros y carretas, al principio por el amor que seguía sintiendo hacia ella, después más por los niños que por ella... pero pensándolo friamente ni me hago un favor a mi mismo, ni se lo hago a ella ni tampoco a los niños manteniendo una situación que es incómoda para todos; los niños son niños, y tienen una capacidad de asimilación y adaptación increíbles para los adultos... lo que realmente les perjudica a ellos es vivir un "día a día" de malos rollos.
ahora que comienzo a tranquilizarme de las tensiones vividas estos últimos meses (e incluso años) lo siento sobre todo por mí... ya me puedo buscar un buen abogado pues de lo contrario acabaré siendo para mis hijos "ese señor que paga la hipoteca y todas las facturas" pero al que ni conocemos de nada ni tampoco nos apetece conocer.
|