Yo no creo que atraigan más las personas casadas que las solteras. Aunque sí es cierto que a veces está el ingrediente añadido del morbo, de ese placer oculto que genera lanzarse a por la fruta prohibida. En ese sentido, no niego que hay gente a la que le va la marcha y gusto de ese subidón de adrenalina que genera precisamente lanzarse a por lo ajeno. Pero, ojo, aquí incluyo tanto a hombres como a mujeres, no creo que haya diferencias por género en este particular. También considero que son minoritarios. A fin de cuentas, no deja de ser un "deporte de riesgo "