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Ya hace 2 meses del último mensaje. Sí; el 31 de diciembre nos felicitamos el año por sms. Por entonces, ya hacía 2 meses que me tenía destrozado porque, de repente, empezó a ignorarme. Así, sin más.
Hasta entonces, todo había ido bien. Mejor dicho: muy bien. Luego, de la noche a la mañana, cambió de actitud. Empezó a distanciarse de una manera brutal.
Sí, ya sé lo que vais a decir: que se enrolló con otro.
Pues no.
Se quedó sola y sigue sola. Lo sé de buena tinta. Toma castaña.
¿Que fue algo que no le gustó de mi? Bueno, ¿y por qué no me lo dijo? Nadie es perfecto, todos cometemos fallos. Digo yo que las cosas se hablan y el del fallo puede rectificar ¿no?
Hace como un mes, me la encontré por la calle. Ella se paró, pero yo estaba tan resentido, que pasé de largo, como si no la conociera.
Me duele haber hecho eso.
La cuestión es que la quiero y que, al mismo tiempo, la odio, porque me lo está haciendo pasar como muchos ya sabéis. Que no la puedo olvidar. Que sigo sufriendo.
En fin, ya sabéis por qué os cuento esto: para que me déis alguna palabra de animo o algún consejillo.
GRACIAS.
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